jueves, 11 de marzo de 2010

AmOs De Su CaSa

   Durante estas Navidades, y con motivo de unos comentarios escapados entre nuestros pasillos, colgé en nuestro tablón de anuncios un artículo que me pareció apropiado escribir, donde os contaba cual era mi sentir en cuanto a la tipificación, categorización, que en nuestro día a día hacemos con respecto a nuestros hij@s.

   Recuerdan?

               
           Y tú qué eliges, Rosa o azul



Nos lamentamos de los comportamientos irracionales que a veces, tantas como las innecesarias, nos asombran de la sociedad. Nos enorgullece, nos otorga cierto alivio moral, y como no, condecoración social, el salir a la calle a gritar contra la violencia de género, comportamientos racistas, xenófogos, homófogos, … y sobre todo si suceden dentro de nuestro entorno, de nuestro pueblo, de nuestra ciudad… (como si el dolor, la discriminación, el sufrimiento no fuera tal, a cientos de kilómetros y en personas anónimas).
¿Te has preguntado cuales pueden ser las causas de todos estos comportamientos, acciones, pensamientos, … que nos impiden avanzar hacia la verdadera meta del hombre?
Somos partícipes activos de la sociedad que criticamos. Vivimos marcando estereotipos que nos aplastan, y lo más grave, educamos, o mejor dicho, maleducamos a nuestros niñ@s encasillándoles y mostrándoles una doble moral no reconocida, pero presente en nuestras acciones.
   Ver jugar a un niño con una muñeca, con una cocinita, …ver a una niña jugando a fútbol, con camiones, coches… no es más que ver a niñ@s felices, libres, desarrollando al máximo todas sus capacidades. La construcción de la identidad sexual en la infancia pasa lejos de la asociación que le hagamos a un niñ@ con un juguete, o que le rodeemos del color rosa o del azul. Un color no hace a un niño más niño, ni a una niña más niña.

   Entramos en el 2010, y me sigue avergonzando como padres, madres, maestras, maestros, … siguen marcados por esta absurda tradición que no deja de ser más que un reflejo de una arraigada cultura popular, y un lastre más de tantos muchos, que nos impide avanzar, como dije anteriormente, como hombres y mujeres libres.
Y tú que eliges rosa o azul?
Yo elijo el verde. Y ojalá estas Navidades los Reyes Magos, traigan para todos regalos verdes. Verde esperanza. La esperanza de que algún día podamos cambiar y olvidar las minucias que contaminan la sociedad.

Desde la escuela tenemos el poder y sobre todo el deber de hacer las cosas bien.



Miguel Ángel Santos Mariano

                 



No existe aquello  que no se vé, se oye, se siente,se vive, se habla.....









1 comentario:

  1. Hola Miguel, soy Ade. Tenía unas ganas tremendas de entrar en tu blog y leer los artículos y experiencias docentes que en él plasmas (ya sabes que tengo información privilegiada muy cerquita que me cuenta lo buen profesional que eres).

    En cuanto a este artícul.... chapó. Cuando mi niño tenía tres años, quería una cocinita para los Reyes y evidentemente (ante el asombro de mi padre) se la compré. Mi padre me preguntó que cómo le compraba una cocinita al niño y mi contestación fue otra pregunta: "¿Acaso él no tendrá que cocinar cuando viva solo o acompañado?".
    Siempre le he intentado inculcar otro tipo de valores como la honestidad, el respeto por sus iguales y por sus profesores, por las personas mayores, el valor del trabajo, etc... en vez de entretenerme en decidir si comprarle un balón de fúbol o una cocinita.

    Te felicito y te digo algo: si todos los profesionales de nuestro campo trabajaran como tú, el mundo sería mucho mejor, porque la base de todo está en la educación desde niños.

    Un beso enorme.

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